Un seguro es un contrato mediante el cual una entidad aseguradora se compromete, mediante el pago de una prima (precio), a indemnizar o compensar a otra persona (el asegurado) por los daños o pérdidas que pueda sufrir en relación con un riesgo específico cubierto por la póliza de seguro. En otras palabras, el seguro es una forma de gestión del riesgo en la que una parte transfiere parte de los riesgos financieros a una compañía de seguros a cambio de un pago.

Existen diversos tipos de seguros que cubren una amplia gama de riesgos, como seguros de vida, seguros de salud, seguros de automóviles, seguros de hogar, seguros de responsabilidad civil, entre otros. Cada tipo de seguro tiene sus propias condiciones, coberturas y exclusiones específicas.
La prima es el pago regular que el asegurado realiza a la compañía de seguros para mantener la póliza activa. En caso de que ocurra el evento asegurado (por ejemplo, un accidente de tráfico, enfermedad, pérdida de propiedad, etc.), la compañía de seguros compensará al asegurado según los términos del contrato.
El objetivo principal del seguro es proporcionar seguridad financiera y protección contra riesgos imprevistos, ayudando a los individuos y las empresas a mitigar las consecuencias económicas adversas de eventos inesperados.

